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Europa
Complejo Energético Ruso-Alemán. La empresa Gazpron de Rusia, junto con inversores de Alemania, van a formar una empresa mixta para abastecer con un mega-gasoducto el consumo de los países nórdicos, de Alemania, y de parte de la demanda del Reino Unido. El gasoducto de unos 1200Km. de extensión, pasará bajo las aguas del Mar Báltico, y modificará la ruta de los Urales.
Como elemento colateral significativo está el hecho de que el vértice del poder ruso, esta a la búsqueda de cerebros occidentales para gestionar y realizar lobbys de alto impacto. El expremier Alemán, Schroeder, será el director de la compañía Gazpron. En otra gran compañía de hidrocarburos, se propuso a un ex asesor del presidente de los EE.UU. que finalmente resigno la designación.
La política rusa parece delinear un retorno al papel de gran potencia, con su expansión estatizadora y la acumulación feroz de reservas en moneda clave internacional.
Italia Nuevamente la política italiana sufre una mani puliti. Esta vez el sector bancario y financiero sufrió un desgaste significativo, con el affaire del BPL, que afecta a los rezagos del Banco Ambrosiano, y a los capitales vinculados al sector privado, pero también a la Iglesia.
La conducción del Banco de Italia, resigno y los juicios están a la orden del día en el trajinar de la política italiana.
El equilibrio de la izquierda parece llevarla al próximo resultado electoral, como triunfante, detrás de la figura de Romano Prodi. Los problemas con la inmigración y el terror al fundamentalismo islámico pueden condicionar la política interna. Lentamente la opinión pública presiona para el retiro del contingente italiano de Irak.
Francia. Todavía trata la población francesa de reponerse de los sucesos de la revuelta de la banlieu (suburbios de Paris). Los sucesos del área metropolitana parisina, que se extendieron luego a las ciudades de provincia, dejaron un saldo de inestabilidad e inseguridad en la población.
Los jóvenes franceses de segunda generación de población mayoritariamente inmigrante dominaron las calles durante dos semanas, constituyendo una nueva rebelión de rasgos contestatarios, como fue el 68 francés.
Sin embargo, esta vez lo que parece que aumento son los controles y el autoritarismo, sin que puedan observarse una política de contención y de búsqueda de solución del conflicto discriminatorio y de expresión de la marginalidad de los desocupados y desplazados de la sociedad de la cultura del consumo global. |