Finalmente la iniciativa de la Senadora Cristina Kirchner obtuvo la aprobación del Parlamento, con el voto casi unánime de todas las bancadas, y la Corte Suprema de Justicia volverá a estar compuesta por cinco miembros, resignando de esta forma el Poder Ejecutivo a cubrir las dos vacantes que se habían producido por la destitución de Boggiano y la jubilación de Beluscio.
La norma aprobada deroga la ley 23.774 sancionada en 1990, y reduce el número de integrantes de la Corte de 9 a 5 y desde la entrada en vigencia de la misma se reducirá transitoriamente a siete el número de jueces que la integran, con lo cual no será necesario hacer modificaciones inmediatas.
Esto implicará un cambio en el sistema de toma de decisiones, ya que la ley establece que durante ese período las decisiones "se adoptarán por el voto mayoritario de cuatro de sus miembros".
A posteriori, en oportunidad de producirse una vacante definitiva, se reducirá transitoriamente a seis el número de jueces, período durante el cual también las decisiones se adoptarán por una mayoría de cuatro miembros.
Producida una nueva vacante definitiva, se reducirá a cinco el número de jueces que la componen y las decisiones se adoptarán por el voto de la mayoría absoluta de sus miembros, esto es, de tres de sus integrantes.
En la actualidad, la Corte Suprema está integrada por Eugenio Zafaronni, Carmen Argibay, Ricardo Lorenzetti, Elena Hayton de Nolasco, Enrique Petracchi, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda.
La aprobación de esta ley permitirá que la Corte pueda resolver temas candentes, como el corralito, las ejecuciones hipotecarias y otros para los cuales necesitaba una mayoría de 5 votos que hacía complejo el funcionamiento de la Corte.
Saludamos esta iniciativa, que reclamamos en nuestro anterior número y que redundará en un mejor funcionamiento de uno de los poderes del estado democrático.