En su segunda visita a la Argentina el mandatario electo de Ecuador Rafael Correa visitó al Presidente Néstor Kirchner con la intención de fortalecer el vínculo de amistad histórico entre ambos países. El flamante jefe de Estado destacó la experiencia Argentina en la renegociación de la deuda, la agricultura y la agro-tecnología.
El economista que asumirá el próximo 15 de enero el gobierno de Ecuador llegó a la Casa Rosada acompañado del canciller Jorge Taiana y de la futura ministra de Relaciones Exteriores de su administración, María Fernanda Espinoza, el encuentro se desarrolló en el despacho presidencial por espacio de casi dos horas y participaron además de los mencionados el jefe de Gabinete, Alberto Fernández y la senadora Cristina Fernández.
El futuro mandatario manifestó que "Kirchner nos ha dado todo su apoyo para el caso que queramos ser miembros plenos del Mercosur, pero somos miembros asociados y aún no hemos aprovechado esta condición, con lo cual eso podrá esperar".
Al haber sido proclamado presidente de Ecuador y refiriéndose al MERCOSUR había expresado que "Trataremos de involucrarnos con mayor intensidad y ojalá podamos unificar todos los procesos integracionistas al menos en América del Sur", quien además expresó que la Comunidad Andina de Naciones (CAN) está herida de muerte por los acuerdos de libre comercio con Estados Unidos. "Los únicos que hirieron de muerte a la CAN son Colombia y Perú, dos de los países miembros que negociaron un tratado bilateral con Estados Unidos".
En tanto el jefe de Gabinete argentino recordó luego durante la conferencia de prensa que "es la segunda vez que tenemos el gusto de recibir al nuevo presidente, la primera vez que vino durante su campaña descubrimos con alegría que teníamos enormes coincidencias".
Correa, por su parte, dijo estar interesado en la experiencia Argentina en materia de renegociación de la deuda externa -"un hito central para nuestro país", mencionó.
Recordemos que Correa ganó la primera magistratura en segunda vuelta, con el 58 por ciento de los votos y a más de 15 puntos de su escolta, el empresario Alvaro Noboa. Durante toda la campaña la oposición a Correa machacó con su supuesta filiación al proyecto político del venezolano Hugo Chávez y, si bien el ecuatoriano reivindicó su amistad con Venezuela, se identificó con las gestiones de Kirchner y de Lula Da Silva en Brasil.
El presidente electo deberá resolver la angustiante crisis económica de su país aquejada por su abultada deuda y la dolarización de su economía, enfrentará además la renegociación de los contratos petroleros y la presión de países de la región, que fueran socios comerciales de Ecuador, por la firma de un tratado de libre comercio con EEUU. (ver nota al respecto en nuestro número anterior).