Luego de una larga espera de más de 18 años el Poder Ejecutivo reglamentó
la Ley 23.554 (Ley de defensa) que después de un largo debate fue concensuada por las fuerzas políticas en el año 1988 y que fijó las bases jurídicas, orgánicas y funcionales para la preparación, la ejecución y el control de la Defensa Nacional.
Como lo reconoció la Ministra de Defensa, lamentablemente la Ley no fue reglamentada, de manera que si bien muchos de sus principios fueron significativos para la definición de roles de las Fuerzas Armadas, la falta de reglamentación la dejó en alguna medida no operativa.
El decreto tiende a reparar esa situación y realmente viene a impulsar un proceso de modernización y reestructuración de las Fuerzas que estaba pendiente. Esta falta de reglamentación determinó en alguna medida una falta de control político suficiente sobre las políticas de Defensa y sobre el accionar de las Fuerzas Armadas.
"Este cambio permitirá proyectar con los otros países de la región un sistema de defensa sub-regional interdependiente, interoperable, con medidas de confianza mutua y condiciones políticas suficientes como para generar un proceso muy especial en esta región, que es una región de paz. El control político y democrático sobre los asuntos de la Defensa Nacional y de las Fuerzas Armadas es fundamental para la paz y para la integración de nuestros países sobre bases institucionales sólidas y duraderas" aseguró Nilda Garré en conferencia de prensa.