La solidez de la economía de países emergentes como China o India, ha sorprendido a los mercados. Como consecuencia, la demanda mundial de petróleo debe aumentar entre 2.2 y 2.5% en 2005, hasta más de 84 millones de barriles diarios, El “ boom” chino se traduce en un crecimiento económico del 8% previsto en 2005, siendo el segundo consumidor mundial después de Estados Unidos, demandará 7 millones de barriles diarios, un 10% más que en 2004. Además, Pekín quiere constituir sus propias reservas estratégicas de crudo a partir de agosto. La falta de capacidad de producción es, por otra parte, otro detonante de las alzas. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que suministra un 40% del crudo mundial, aumentó su producción a 29.6 mbd y prometió llegar a 30 millones de barriles diarios si fuera necesario, aunque sin apaciguar por ello a los mercados.
El cartel se acerca peligrosamente a su capacidad máxima de producción: según los analistas, sólo tiene un margen de 1.4 mbd , de los cuales la mitad en Arabia Saudita y 500 mil barriles en Irak.
Los países productores que no pertenecen a la OPEP, especialmente Noruega y Rusia, producen ya a su máxima capacidad, y no pueden por tanto aumentar en el corto plazo su oferta.
Refinamiento y reservas
Las refinerías -escasas en todo el mundo y en particular en Estados Unidos- funcionan a su máxima capacidad y tienen dificultades para satisfacer la demanda de combustible, cuyo precio subió muy pronunciadamente. Las refinerías están concebidas para tratar especialmente el crudo ligero y con bajo ingrediente en azufre, un tipo de petróleo muy escaso en el mercado, donde sí se encuentra sobre todo el crudo pesado.
Los países occidentales enfrentan, además, una escasez en sus reservas. El frío en el hemisferio norte ha vaciado este invierno las reservas de combustible para calefacción. Las reservas de crudo y gasolina, aunque superiores a las del año pasado, siguen siendo bajas.
Las incertidumbres geopolíticas han tenido también su cuota de participación en los precios altos de los combustibles. En Irak, las instalaciones petroleras son objeto de incesantes ataques o sabotajes desde el inicio de la guerra, hace dos años. El mercado teme además ataques en Arabia Saudita, primer exportador mundial, que ya fue amenazado por la red terrorista Al Qaida.
Las amenazas de huelga en Nigeria, así como las tensiones entre Estados Unidos, por un lado, e Irán y Venezuela, por el otro, generan más incertidumbres.
Y los especuladores han vuelto al mercado petrolero, con el objetivo de impulsar los precios del crudo a más de $60 el barril en Nueva York.