Hace unos años me tocó coordinar un taller en la capital de una provincia Argentina. Precisamente las razones tenían que ver con la "inseguridad" de su población.
Luego del planteo de ciertas condiciones de trabajo en las que se aplicó la dinámica de taller, pudo descubrirse que la inseguridad de la que hablaban era existencial habían cambiado las condiciones de vida y lo que hasta ese momento eran sus lógicas, aparecían cambiadas, con sensaciones de las que todavía no había palabras.
El mundo estaba cambiando, la dinámica de la época era otra. Su economía se modificaba y las preguntas eran: -qué haremos? -de qué viviremos? -qué harán nuestros hijos?
Interrogantes actuales para muchos, muchísimos de nosotros hoy, que todavía no encontramos formas que nos permitan reorganizarnos desde lo social y existencial en vínculos que permitan reconstruir nuestros lazos.
Esta preocupación de la que hablo, era solo de un pequeño grupo pero creo puede extrapolarse a esta vivencia cotidiana de incertidumbre y ausencia de proyectos en que quedamos sumidos.
Se necesitan creencias férreas y prácticas cotidianas constantes para sostener modos posibles de convivencia humana.
A esta temática en la que incluyo sin duda otro gran negocio que es el de la droga en el mundo de hoy, como algo más de la política de mercado impuesta hoy.
Qué combinación rara o no tanto actúa, para que la subsistencia se de a través de uno de los negocios que mueve más dinero en el mundo.
Qué combinación se da cuándo esto se une a falta de proyectos y oportunidades, a la violencia instalada como regla de trato humano sin otro condimento que el individualismo y la competitividad.
Cómo se transforma un estado que divide sus intervenciones en las políticas y las técnicas. Qué hay de una Universidad que forma a sus estudiantes en un campo absolutamente técnico y abstraído de las prácticas cotidianas.
Qué hay de otro que cada ves es más inentendible porque no comparte mis códigos.
Es fácil ver muchos diagnóstico con pocas intervenciones que tengan que ver con la transformación de la praxis.
Esto significa que "saber" es aplicar y transformar.
Qué tendría que ver esto con el nombre de este artículo, desde mí lectura es fácil relacionar, la presencia de procesos de identificación de grandes grupos que han sido excluidos aún perteneciendo a diferentes sectores sociales, en torno a algo que pasa a tener el carácter de "sustancia", no en el sentido aristotélico del término sino en el sentido posmoderno o sea "objeto". Quiero decir cualquier "objeto" puede agruparnos y por encima de eso, no hay otro valor.
Por qué digo que identifica y desidentifica, porque la condición humana depende de este fenómeno, pero cuando esto ocurre como manera de constitución de la vida, de valores, de proyectos, cuando esto no está, el fenómeno de desubjetivación y despersonalización, esto de: "estoy jugado", no es un proceso de humanización para quien lo más importante es la vida.
El discurso hoy también importado desde las sociedades desiguales históricamente y violentas es la criminalización y el castigo: "El Estado Penal", al decir de Loic Wacquant.
Se instala también un modo internacional que no solo rige al mercado sino que también ordena las relaciones políticas, económicas, intelectuales, la prensa. Es la unificación del discurso en todos los frentes.
Producto de ésto no sabemos qué pasa fuera de éstos círculos, porque lo interesante son los debates internos, las lógicas que permanentemente discuten entre sí cuestiones de poder, pero que no suelen caracterizarse con criterios de aplicabilidad en el medio en el cual están insertos.
No resulta sorprendente que nuestro mundo se transforme en cada vez más violento, cada vez con más desconexión, ya que la política se aplica con razonamientos de escritorio.
Gobernar es conducir, saber de los otros, integrar connocimiento y co-gestionar.
Cómo se alcanza lo universal precisamente desde el juego, entre lo singular y específico, desde lo propio, hasta lo trascendente, pensemos en las obras de arte, en la literatura, nos sobra elementos.
Repensar las formas actuales de violencia es revisar la inclusión, establecer límites a algunos "negocios" e intervenir en lo socio sanitario consensuadamente con políticas claras que no contemplen solo lo económico. El tratamiento de la diferencia se transforma así en un tema de necesidad imperiosa para ser discutido conllevando elaboración de estrategias concretas de acción.
Aunque parezca ingenuo mi bien, supone el del otro. Será difícil el cambio hacia lo colectivo, hacia la ´co-construcción, pero no queda otro camino posible para la convivencia humana. Los diagnósticos sin condiciones de viabilidad son inútiles. Es hora de transformar, de saber como hago posible un lazo humano que produzca identificaciones humanas, que el centro sea precisamente el valor de la vida.
Creo entender que determinadas búsquedas se inician genuinamente como formas de inclusión, como procesos sociales que buscan pertenencia a algo o a alguien, pero terminan resultando "fracasos" en tanto lo que producen es "destrucción".
Mas bien habla de sentimientos de vacío que pueden explicarse a partir de estos procesos en los que se pierden lugares propios a lo largo de generaciones
Creo considerar que este proceso de cambio es parte de un proceso social general que sea partícipe el conjunto, como un proceso colectivo y no la ratificación de la segregación de algunos.
Es de esperar que la transformación que plantea Loic Wacquant respecto del estado penal pueda modificarse cualitativamente en nuevas formas de integración.
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