La producción de pasta de celulosa en gran escala que se está radicando en Fray Bentos se puede analizar desde las dos partes en conflicto, Uruguay y Argentina, los países que comparten la cuenca hídrica adonde afluirán los desechos industriales de las plantas.
La posición estratégica está en Uruguay, con su proyecto de convertirse en uno de los principales productores mundiales de pasta de celulosa. Este proyecto no contempla la posición de Argentina. No la supone ni aparentemente la tiene en cuenta.
La otra parte, Argentina, se despertó a partir de un fenómeno nuevo y fundamental: la movilización del pueblo de Gualeguaychú. La misma ha traspasado las fronteras locales y provinciales, con la potencialidad que significa hoy la conjunción de grupos hacia una Asamblea para toda la cuenca del Río Uruguay, con posibilidades de unirse a las movilizaciones de pueblos de Uruguay y Brasil en una sola y gran organización de defensa.
Actualmente, Argentina ha trasladado el tema a los estrados del Tribunal Internacional de La Haya , dentro de un conflicto de origen y sustento políticos pero que ahora será también definidamente jurídico y contempla medidas cautelares de dificultosa concreción.
El proyecto de la República Oriental del Uruguay
Hace veinte años, los sucesivos gobiernos blanco y colorado iniciaron un proceso que se fue delineando a partir de la política del Banco Mundial para la forestación de grandes áreas de países subdesarrollados para la venta de rollos para su aplicación en la industria de la madera. Mas allá de que se dice que los valores de las maderas de bosques artificiales cayeron mucho al punto de hacer necesario volcarlas a la industria del papel, la elección del tipo de árboles y en especial la variedad 'glóbulo' muestra que el proyecto conducente a hacer de Uruguay un país productor de celulosa para papel estaban trazado desde su origen.
Lo que vino después es la etapa en que los precios internacionales de las materias primas en
los países productores europeos y las devaluaciones en los países de nuestra región dieron las condiciones para acelerar las inversiones. El gobierno del partido Colorado entonces tomó la delantera, con el convenio con Finlandia, la zona franca y todo un régimen de promoción que encaminaron todo hacia la actual situación. Así es como el presidente Batlle impulsó el proyecto en su versión mas neoliberal y dependiente. Se comenzò por el tratado con Finlandia, siguiendo por la concesión de un puerto y zona franca a la empresa Botnia y culminando por concesiones impositivas y contractuales.
Es de notar la oposición que durante todo el tiempo hizo el Frente Amplio a estas acciones.
Este no es un proyecto cualquiera desde que implica una actividad contaminante que puesta en la dimensión que se plantea, sobrepasa los tres millones de toneladas de pasta anuales y se proyecta al doble con otras plantas que están negociando su radicación.
Esto supone cultivos de eucaliptos por una extensión de 700.000 hectáreas en la primer etapa, con la secuela de desertización, agotamiento de napas y calentamiento atmosférico.
En unos años el país podría llegar a la mitad de la producción de Finlandia, país con el doble de extensión geográfica y una superficie cubierta en un 70% con bosques naturales y 190.000 lagos de baja temperatura. Aún así, siendo tan distinto a Uruguay, su territorio no está libre de su propia contaminación 1
Surgen entonces ineludibles preguntas:
¿ Aguantará el ecosistema del país vecino una actividad de este tipo y dimensión?
¿Porqué un gobierno progresista como el del Frente Amplio, con Tabaré Vázquez en la presidencia de la Nación , asume un proyecto tan neoliberal y dependiente como propio y con tanto entusiasmo?
La primer pregunta nadie la podría responder hoy a ciencia cierta. Sobre la segunda solamente podemos ensayar respuestas desde el análisis de la ciencia política:
En la práctica y salvo excepciones, el progresismo de izquierda no tiene una dimensión ambiental en sus políticas, incluyendo la protección de los recursos naturales a largo plazo y el equilibrio ecológico. En el 'trade off' de medio ambiente por fuentes de trabajo no duda en exagerar los términos a favor del empleo, sin otras consideraciones de relevancia.
En la región, sólo las nuevas formas de la izquierda, sobretodo las de base indígena, incorporan la salud de nuestra madre tierra como un valor no negociable. En cambio, el Frente Amplio tuvo actitudes ambivalentes desde antes, como su voto a favor de la ley de forestación, cuyos perjuicios ecológicos son notorios y comprobados.
La situación de la Argentina
En el otro lado está la posición del gobierno argentino, la cual no fue clara ni lineal. Teniendo en cuenta que la actual etapa del proyecto uruguayo se activa en 2002, ya en el comienzo de su gestión debería haber sido un tema central para la política exterior del gobierno. No lo fue, como tampoco en 2004, cuando aparecen las protestas de los vecinos de Gualeguaychú. Aún hoy no se explica bien que ocurrió en todo ese tiempo. Las aclaraciones de Bielsa son algo tardías y poco convincentes.2 Lo cierto es que la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARI), a cuyo frente estaba García Moritán, hoy vicecanciller, se ha reunido y en abril de 2005 se acordó que la instalación de las plantas continuara adelante. Fue al tiempo que comenzó la Asamblea Ambientalista su histórica movilización.
Tal vez el gobierno de Kirchner, en un exceso de ingenuidad, pensó que la izquierda progresista de Tabaré Vázquez cambiaría las cosas. La otra posibilidad, menos ingenua, es que haya pensado que las pasteras podían formar parte de un proyecto tolerable y hasta posible de compartir. Al fin y al cabo, aquí se sostienen proyectos tanto o más destructivos que el uruguayo, sin que a ningún funcionario responsable se le mueva un pelo. En primer lugar, papeleras que usan todavía cloro elemental, un crimen. O Alto Paraná, en Misiones, empresa chilena cuyos dueños vienen de estropear el equilibrio y la diversidad ecológica de Valdivia, al sur de su país, con la misma tecnología que se usará en Fray Bentos. Pero mucho peor, las provincias argentinas impulsan proyectos desde la intocable ley de minería de Menen-Cavallo-Maza. Entre 2002 y 2006 se ha extendido varias veces la explotación de oro y otros metales a cielo abierto, basada en la voladura de montañas, destrucción de los estratégicos glaciales y la utilización del cianuro para el lavado de las rocas, contaminando las aguas del deshielo andino y precordillerano y enfermando las poblaciones. 3
Todos los que escuchamos al presidente Kirchner decir el 5 de mayo pasado que la causa de Gualeguaychu es ahora 'una causa nacional' le creemos. Tenemos que creerle aunque lo vimos rodeado por personajes nefastos, gobernadores irresponsables, como Colombi de Corrientes o Gioja de San Juan, tal vez el peor de todos. Debemos también, lamentablemente, reconocer que el peronismo no tiene conciencia del equilibrio ecológico ni de lo que implica para los argentinos destruir su ambiente, razón principal de su riqueza. Ni siquiera incorpora en su verdadera dimensión la ecología social, que mide la destrucción de la salud y el futuro de las poblaciones a partir de la devastación del capitalismo salvaje.
Esta inconsciencia contrasta con la conciencia ecológica, totalmente realista y clara, del General Perón 4, que en 1972 delineaba una posición, una estrategia política que no llegó a construir porque no tuvo tiempo. Pareciera que atrás vino una dirigencia peronista que alcanzó a incorporar poco o nada de la doctrina nacional en este aspecto. Cabe preguntarse:
¿Porqué entonces esta dirigencia política supone que los que están hoy al frente del gobierno del país hermano van a entender para su tierra lo que nosotros, también militantes por décadas, tampoco entendemos para la nuestra?
Por esto el compromiso presidencial es creíble pero la política que lo respalde todavía no aparece. Si vemos a gobernadores, funcionarios y políticos que se manifiestan en favor de las plantas de celulosa a diario y el gobierno nacional no dice nada, si no hay respuesta a las movilizaciones de San Juan, si no hay ley del agua, entre tantas cosas,
¿Dónde se encuentra la necesaria convicción para respaldar al pueblo entrerriano en sus demandas?. La Haya será un recurso más. No es definitoria y todavía no aparece la compatibilidad de nuestros argumentos con los antecedentes del tribunal, mas allá que a la medida cautelar solicitada se le dé o no lugar,.
Conclusiones
Finlandia produce mas de tres millones de toneladas de pasta de celulosa. Cerca de una tercera parte lo hace con el sistema totalmente libre de cloro y el resto con el sistema libre de cloro elemental, usando dióxido de cloro. Los dos sistemas serán los únicos en funcionamiento en la UE a partir de 2007. Pero el tipo de tecnología no es determinante. En realidad, para contaminar al mínimo deberìan descargarse los residuos en mar abierto (no rías, fiordos o estuarios) o bien en sistemas cerrados como ciertos lagos, reservorios o conductos reciclables. Todo ello en magnitudes moderadas y con fuerte control público.
El proyecto sobre el Río Uruguay tiene al menos tres inconvenientes principales:
Primero el que más señalamos, los desechos. Pero en segundo término está la acumulación del impacto, sobre todo en un sistema hídrico relativamente débil como el del Río Uruguay. La cuenca del Uruguay será la única que deberá soportar el megaproyecto integrado por Botnia y ENCE pero también por las próximas plantas a instalarse sobre el Río Negro, con nuevas inversiones finlandesas, suecas y norteamericanas. El conjunto totalizará a mediano plazo unas ocho plantas que llegarán a significar una producción similar a la de Finlandia, si tenemos en cuenta la relación de superficie de ambos países.
Los límites y las consecuencias del proyecto son muy grandes, sobre todo para el perfil productivo del país. Para la segunda generación arbórea, los actuales bosques de eucaliptos serán desiertos sin recuperación y el agotamiento de las napas de agua afectará además, como ya lo está haciendo, a las áreas no destinadas a forestación. Uruguay no tiene bosques naturales como Finlandia y las variedades implantadas con muy voraces de agua.
Los proyectos de forestación de las últimas décadas se reconocen hoy como una de las peores y más destructivas políticas del Banco Mundial y otras agencias internacionales, haciendo recordar a la política agrícola que desertizó a buena parte de África en los años sesenta.
Y finalmente aún queda un tercer inconveniente: el accidente. 'Los accidentes de contaminación pueden suceder...son parte del día a día de la actividad'. Con esta frase la ministra de Comercio Exterior de Finlandia se sinceró frente a los riesgos de las plantas durante su reciente visita a Uruguay.
Al preguntarse como llegamos a esto aparece otro interrogante ¿Es posible que estos procesos respondan a una nueva estrategia global de dominación, como hace treinta años fue la del endeudamiento externo de los países periféricos? Cabe pensar que si los países de la región aniquilaran sus recursos naturales, ya no les quedarían posibilidades, sin agua ni tierras, de resistir a todo tipo de sujeción.
En lo inmediato parece ser una estrategia de negocios basada en los menores costos de la materia prima y de la mano de obra. Sea como sea, lo que no podemos es caer en la ingenuidad, la improvisación o en los espejos de colores de una ilusión más.
Por lo pronto deberíamos tener claro que no hay soluciones tecnológicas parciales, Los estándares de la Unión Europea para este tipo de producción en la cantidad y ubicaciones en que fueron planeados no son suficientes. La tecnología y normas que aplica Finlandia para las dos terceras partes de la producción en su país no evitarán que los desechos de las plantas en Fray Bentos y sobre el Río Negro nos encaminen hacia el desastre ecológico. Si el horizonte sería hacer cumplir las mismas reglamentaciones que rigen en Europa, como se sostuvo en Viena, perderíamos antes de comenzar, porque Botnia y ENCE se manejan con las mismas tecnologías y procedimientos que los aprobados por la UE.
Y todavía dejemos la limitada capacidad de control público que tenemos en estas tierras para otro momento.
Ver en esta Edición de Grupo Mayo Digital en Entrevista las declaraciones del científico uruguayo Ignacio Stolkin.
Para contactar a Rafael Bielsa: consenso_social@yahoo.com.ar
La empresa canadiense Barrick está utilizando en la explotación de oro del Veladero dos toneladas de cianuro por día.
En esta Edición de Grupo Mayo Digital se encuentra en la sección Documentos el mensaje del General Perón a los pueblos y gobiernos del mundo, de febrero de 1972. (en inglés)